Uno siempre vuelve a lugares queridos,
llevando la semana a cuestas llena de labores y ruidos...
Los trenes y viejos andenes separan los pueblos
donde no pasa el tiempo.
Helechos que nacen en las paredes humedas
se acompasan con el viento,
mientras el musgo es una mancha mas.
LLegando a las cercanias donde se vuelve...
se huele a tomillo,a laurel y al oregano aquel
usaba mi madre.
Los aromas quedan invariables, definitivos...
Las calles de tierra ¡¡sueño!!
Pasó tanto tiempo que imagino,
Nada de todo lo que escribo es real.
Tal vez suene a cuento o a risa,
Todo està cambiado...
menos yo cuando vuelvo.
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