Yo reclamo el tiempo en que las siestas desnudaban la tarde de noviembre en la Pampa. fuimos azules porque asi lo quisimos no teniamos leña por no dañar el árbol perdimos la cuenta de tiempo y espacio fuimos amantes claros, ciertos... aún a lo lejos amo la noche misteriosa en que apareciste en silencio mirándome, mirándome...