El agua fluye el comienzo de la mugre
y el inicio de la piedra,
que se muestra después desnuda.
Corrientes cristalinas
desembocan en las hendijas o estallan...
de tanto en tanto un pájaro amarillo
hace mover las ramas de un sauce costero
y se va como la tarde mentirosa.
En pocos minutos cambia el paisaje...
Tras el agua las piedras se apretujan,
pasa lenta arrastrando berros susurrando...
Huele a provincia, a yuyos, a esperanza y a gloria...
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