Me voy adelgazando
en palabras
anido en el concavo lecho que te aguarda
pensando en el prado de tu bajo vientre...
no abriré los ojos
ni batiré palmas
pensaré tu nombre
y no romperé el silencio,
Un surco peregrino
te traera cuerpo errante
con miles de manos
para mi desnudez...
A primera hora te iras
como siempre,
mariposa que nunca fue larva
siempre con alas de polen
siempre sin hacer ruido
dejas el perfume a madera
en la almohada y en mi...
Ya el dia se adueñó de la alcoba
el lecho tan convexo invita
¡¡Pero no!!

1 comentario:
muy bueno
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